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Alimentos que tu gato no debe comer - No lo dejes al azar

PROHIBICIONES EN LA ALIMENTACIÓN DEL GATO

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PROHIBICIONES EN LA ALIMENTACIÓN DEL GATO

 

Igual que ocurre con la alimentación del ser humano, la alimentación del gato está plagada de mitos, supuestos y verdades a medias que a lo único que conducen es a deteriorar el estado sanitario del animal.

Aunque pueda parecer obvio, los gatos no se alimentan de raspas de pescado o de leche como los felinos de los dibujos animados. La alimentación de un minino “de carne y hueso” es muy sencilla, pero hay que tener claros unos conceptos básicos.

Alimento para gatos: carne, pescado, hígado…

Aunque el gato sea carnívoro, y exista el tópico de que estos animales se desviven por el pescado, lo más probable es que si alimentamos a nuestro querido amigo con estos ingredientes exclusivamente, estará adecuadamente alimentado.

La carne está exenta de hidratos de carbono, es pobre en calcio y vitaminas A y D. El pescado presenta prácticamente las mismas deficiencias que la carne y el hígado puede llegar a provocar una  adicción o “tozudez alimentaria” difícil de reconducir y que puede desembocar en problemas sanitarios importantes. El hígado como alimento exclusivo, puede provocar una importante hipervitaminosis A, con vómitos, pérdida de apetito, problemas dermatológicos como la caída de pelo o dolores articulares, entre otros.

Si aún no estamos suficientemente seguros de lo inapropiado que pueden ser estos alimentos… ¡ricemos el rizo! Son todavía peores si se consumen crudos. La carne, el hígado y el pescado crudo pueden proporcionar serias patologías parasitarias a nuestras mascotas, que sin duda e intención alguna, podrán transmitirnos a nosotros.

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El alimento seco en la alimentación del gato

El alimento húmedo o enlatado sería seguramente el preferido por un gato si le diéramos la opción de elegir. Su alto porcentaje de humedad y textura lo hace más apetecible a su paladar. Sin embargo, la alimentación seca ofrece otras ventajas que hacen conveniente acostumbrar a nuestro gato a ambas texturas, húmeda y seca.

Los alimentos secos presentan las siguientes ventajas:

  • Precio: la ración diaria de pienso es mucho más económica que la de enlatado a igualdad de calidades.
  • Conservación: el alimento seco se mantiene perfectamente a temperatura ambiente (siempre que se trate de un entorno seco), permitiéndonos alimentar a nuestro minino a libre disposición. Esto no ocurre con el alimento enlatado porque se deteriora fácilmente una vez abierta la lata y el fino paladar del gato suele rechazar el enlatado que no es absolutamente fresco. Pensemos en unos días de vacaciones y lo maravilloso de poder dejar al gato en su entorno habitual con su pienso, su agua y su bandeja limpia. Con el enlatado esto es prácticamente imposible a no ser que recurramos a costosos aparatos dispensadores de alimento, a vecinos, familiares o a la residencia felina.
  • Salud dental: El alimento seco provoca un efecto mecánico de limpieza por rozamientos del pienso seco con las piezas dentales, lo que favorece el retraso en aparición del sarro

La leche en la alimentación para gatos

Sería muy complicado encontrarnos con un propietario a quien no se le haya pasado por la cabeza en algún momento ofrecerle leche a su amigo felino.

Si alimentamos correctamente a nuestro gato, lo único que conseguimos dándole leche es desequilibrar la ración global.

En el caso de los gatitos, darles leche puede ser más problemático. El consumo de leche de vaca suele ocasionarles unas más que molestas diarreas debido a un alto contenido en lactosa que su tierno aparato digestivo no es capaz de digerir. Si la edad del gatito precisa la ingestión de leche, existen leches maternizadas para gatos, de composición totalmente diferente a la leche de vaca.

 

Premios alimenticios

Podríamos decir que ofrecer a un gato premios en forma de alimento puede mejorar nuestra relación con él, hace un poco más variada su dieta, nos hace sentir bien, pero ¿son necesarios?

Debemos tener muy presente que este tipo de premios pueden ocasionar problemas como el desequilibrio de la ración, un menor interés por el alimento ofrecido, alteraciones gastrointestinales (principalmente diarreas), etc.

Los premios en forma de alimento no son estrictamente necesarios, pero si aun así queremos dárselos a nuestro minino, olvidémonos de nuestra comida y ofrezcámosles aquellos premios equilibrados a nivel nutricional. Si no lo tienes claro, #nolodejesalazar y sigue la recomendación del profesional. Ten en cuenta que estos premios jamás deberán exceder un 10% de la dieta diaria.

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