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Mi perro se rasca, ¿qué puedo hacer? #nolodejesalazar

MI MASCOTA SE RASCA

MI MASCOTA SE RASCA MUCHO, ¿QUÉ PUEDO HACER?

 

Si tu mascota no para de rascarse, puede deberse a un sin fin de causas, y nuestra primera recomendación es que lo lleves al veterinario para una revisión.

¿Sabías que las enfermedades cutáneas representan un gran porcentaje de los motivos por los cuales los dueños de mascotas acuden a la clínica veterinaria? Dichas enfermedades suelen ser un verdadero quebradero de cabeza, tanto para el propietario como para el veterinario, porque no siempre el diagnóstico y el tratamiento son sencillos y todo lo efectivos que nos gustaría.

Ante estas dificultades debes recordar las posibles causas, épocas y situaciones previas a la aparición del problema. Ten siempre presente que los problemas de piel no se resuelven con la facilidad y la rapidez que nos gustaría. Muchas patologías sólo pueden ser mitigadas, no llegando a curarse completamente.

Pero ¿Cómo puedes ayudar al veterinario? ¿Cuáles son los puntos que no debes olvidar cuando investigas las causas del problema de la piel? Los básicos: hábitat y costumbres, y los datos clínicos generales y específicos. La presencia o ausencia de picor es uno de los datos más importantes para el diagnóstico de los problemas de la piel, tanto es así, que la mayoría de las enfermedades cutáneas pueden dividirse en dos grandes grupos: con picor y sin picor.

Cuando acudas al veterinario, éste realizará varios exámenes entre los que pueden estar:

  • Técnicas de ampliación simple: el veterinario observará la lesión de forma directa con lupas, lámparas especiales, otoscopio, etc.
  • Cepillado de pelo y piel: el veterinario cepilla la zona y recoge las muestras que caen con el cepillado para su posterior estudio donde se puede localizar, por ejemplo, parásitos.
  • Raspados cutáneos: el veterinario raspará la piel del animal para obtener muestras y estudiarlas.
  • Examen citológico: el veterinario recoge muestras de piel que tras su tinción, serán estudiadas al microscopio.
  • Cultivos: ante la sospecha de que uno o varios microorganismos sean los responsables del problema, el veterinario recoge una muestra de la zona lesionada y la cultiva en medios específicos. Una vez que existe crecimiento del microorganismo, podemos saber qué antibiótico o qué tipo de fármaco actúa mejor contra el agente responsable del problema.
  • Analítica sanguínea, de orina, heces: son pruebas necesarias para el diagnóstico de los problemas de piel y para darnos una idea del estado general del animal.
  • Biopsia: el veterinario toma una muestra de la zona lesionada y posteriormente realiza un profundo estudio (histopatológico).

Una vez que tu veterinario tenga los resultados aplicará los tratamientos necesarios y concretos para cada caso. Además es importante que sepas que una adecuada alimentación, higiene, ejercicio al aire libre, y una correcta rutina de cepillados y baños con productos especializados puede evitar que tu mejor amigo padezca problemas de la piel.