LOS TRASTORNOS GASTROINTESTINALES QUE PUEDE SUFRIR TU GATO

Son múltiples las alteraciones que pueden provocarse en el estómago e intestino de nuestro gato… múltiples y por muy diversas causas; intentaremos comentar las más habituales para su perfecta comprensión y posible prevención.

Vómito

Salida violenta (síntomas: nauseas, salivación y contracciones abdominales) del contenido digestivo al exterior del organismo a través del esófago y la boca.

Puede asociarse a patologías digestivas, renales, hepáticas, pancreáticas, etc. No sólo se debe a la obstrucción digestiva por bolas de pelo.

Contenido y momento del vómito:

  • Los vómitos no guardan relación con un momento concreto (incontrolables o impredecibles) suelen deberse a un problema de obstrucción o a un problema vírico grave, entre otros.
  • La presencia de alimento no digerido mucho después de comer sugiere un problema en el vaciado gástrico (obstrucción a malformación anatómica) o también una pancreatitis.
  • Los vómitos por la mañana, antes de comer, son muy habituales en la gastritis crónica.
  • La presencia de sangre puede deberse a causas graves o no tan importantes:
    • Problema grave: tumor
    • Alteración inflamatoria de carácter leve y reversible.

Diarrea

Un aumento de la frecuencia de evacuación, humedad (disminución de la consistencia) y volumen de la materia fecal.

Según el tipo de alimentación que consuma el felino, las heces normales de los gatos contienen entre un 55% y un 70% de agua. Podría disminuir hasta el 40% en el caso de estreñimiento y aumenta hasta el 90% en caso de diarrea.

Las causas son prácticamente infinitas, las más comunes: la inadecuada alimentación (alimentos comerciales de escasa calidad, mezcla con alimentación casera, alimentación casera, exceso de premios, ingesta de presas de caza…), las enfermedades bacterianas, las víricas y las parasitarias.

  • Coronavirus entérico felino: Los animales infectados desarrollan trastornos digestivos moderados y transitorios. A veces, no se observa ningún signo clínico.
  • Peritonitis infecciosa felina: Esta enfermedad se presenta bajo distintas formas clínicas, la PIF no se traduce en una gastroenteritis común, ni aguda ni crónica. Afecta a menudo a animales jóvenes pero no exclusivamente. La fiebre es un signo frecuente.
  • Leucemia e Inmunodeficiencia: pueden producir desde colitis mortales a, más frecuentemente, diarreas que se mantienen en el tiempo
  • Panleucopenia felina: los animales presentan vómitos y diarreas que pueden conducir a la muerte del animal.
  • Gastroenteritis parasitarias: La infestación parasitaria debe de ser importante para que aparezcan signos clínicos (gases, vómitos, diarrea…). Se producen más casos en las colonias que viven en las calles y entre los animales jóvenes.

Los parásitos más frecuentes son los ascáridos (Toxocara catiToxascaris leonina), los cestodos (Dipylidium caninum principalmente), y los ancilostomas (Ancylostoma tubaeformae). El diagnóstico se obtiene realizando un análisis coprológico y el tratamiento requiere antiparasitarios, disponibles bajo numerosas formas: pastas por vía oral, comprimidos, pipetas…

Si detectas alguno de los síntomas que aquí te exponemos, no lo dudes, acude inmediatamente a tu veterinario. Para conocer más síntomas y enfermedades de tu amigo gatuno, consulta #nolodejesalazar.