CUIDADOS

GUÍA DEFINITIVA SOBRE LA LEISHMANIASIS

Qué es

La leishmaniasis es una enfermedad producida por un parásito
llamado Leishmania.

Cuando damos la bienvenida a un perro en nuestro hogar,
queremos lo mejor para él, pero también sabemos que, como
nosotros, pueden enfermar. Por eso es tan importante la
prevención y conocer cuáles son los signos clínicos de las
enfermedades más frecuentes que pueden afectarle. Muchas familias de perros tienen dudas acerca de la leishmaniasis, una enfermedad producida por un parásito y que puede tener graves consecuencias para la salud. En este artículo vamos a resolver algunas de ellas.

¿Cómo se transmite?

Se transmite mediante la picadura de un insecto llamado
flebotomo, parecido a un mosquito.

Los flebotomos son muy pequeños, prácticamente inapreciables a la vista y tienen un vuelo silencioso. Su pico de actividad se concentra principalmente al amanecer y al anochecer y son las hembras las responsables de transmitir la Leishmania.

Eso quiere decir que dicho insecto debe picar a un perro infectado con Leishmania y después a una persona para poder transmitirle la enfermedad. Por tanto, el perro nunca puede transmitir la enfermedad a las personas.

Por lo general, y a diferencia de los perros, la leishmaniasis no es grave en personas. Sólo en casos en los que las personas estén inmunodeprimidas o tengan alguna patología que comprometa su sistema inmunitario los síntomas pueden ser más severos.

Algunos de los síntomas de las leishmaniasis más graves en
humanos son fiebre, úlceras cutáneas, lesiones en la piel y
debilidad, entre otros.

Otros síntomas son:

• Fiebre.
• Dolor articular.
• Lesiones cuténeas.
• Ganglios linfáticos inflamados.
• Insuficiencia renal.

Lo ideal es que de forma periódica, tu veterinario pueda hacer
controles de seguimiento para descartar que el perro haya
contraído la enfermedad o bien, poder detectarlo a tiempo para
poner el tratamiento adecuado.

Además, se aconseja de manera complementaria la vacunación frente a esta enfermedad, ya que, aunque esta no impide la infección, mantendrá una inmunización adecuada frente a esta enfermedad.

En veterinaria, la única medida preventiva que ha demostrado un comportamiento adecuado para mitigar esta infección es el uso tópico regular de insecticidas repelentes como Scalibor®, el único collar con el máximo efecto repelente (hasta el 98%) durante 12 meses frente al flebotomo transmisor de la leishmaniasis1 con un solo collar proteges a tu perro de manera eficaz y segura durante todo el año.2

El veterinario será el encargado de dar las pautas para evitar el contagio.

Hasta hace unos años, se pensaba que los flebotomo solo se
encontraban en los meses de primavera y verano, pero con el
aumento generalizado de las temperaturas, podemos encontrarlos prácticamente durante todo el año. Además, en las ciudades se produce el denominado efecto “isla de calor”, donde la temperatura es mayor que en zonas rurales, ideal para que puedan vivir los flebotomos.*

Javier Lucientes. Leishmaniosis y el cambio climático en España. Cambio del paradigma en la Prevención. Revista ARGOS, Marzo 2019.

Riesgo en personas

Lo primero que tenemos que saber es que la leishmanasis es una zoonosis, es decir, es una enfermedad que puede ser transmitida a las personas, pero en este caso, sólo se puede transmitir a través del flebotomo.

¿Cómo se si mi perro está enfermo?

Existen dos tipos de leishmaniasis canina que afectan a la piel o a los órganos internos del animal. La primera se llama
leishmaniosis cutánea y la segunda leishmaniosis visceral.

La leishmaniasis cutánea se manifiesta mayoritariamente en
la piel y las uñas. La leishmaniasis visceral, en cambio,
presenta síntomas tales como: pérdida de apetito, inactividad,
pérdida de peso, vómitos, diarrea y sangrado nasal.

Tratamiento

La leishmaniasis es un enfermedad crónica, por lo que el perro nunca se llegará a curar. Se trata mediante fármacos y dieta. Los fármacos ayudan a controlar la infección y la dieta a mejorar el sistema inmunitario del animal. Hay que tener en cuenta que el tratamiento de la leishmaniasis en perros es largo y complejo, por lo que lo mejor es la prevención. Es importante también acudir al veterinario ante cualquier síntoma extraño que presente el perro.

Sobre la prevención

En cuanto a la prevención de la leishmaniasis en animales y
humanos, todas las medidas deben ir encaminadas a evitar la
infección a través de la picadura del flebotomo mediante el uso de productos repelentes que reduzcan el riesgo.

Es importante recalcar que un perro positivo en Leishmania debe seguir estando protegido, ya que supone una fuente de infección para flebotomos, que a su vez pueden infectar a otros perros o personas.

Concepto OneHealth

En un mundo globalizado y en el que todo está conectado, debemos ser conscientes de que la salud del resto de seres vivos repercute directamente en nuestra propia salud. Como compañeros de vida de nuestra mascota, cuidar de la salud de nuestros animales de compañía será beneficioso para nosotros y todo el colectivo humano. Las enfermedades infecciosas son un claro ejemplo de ello, por lo que visitar al veterinario con regularidad, al igual que acudir a nuestro médico cuando es necesario, prevendrá muchas afecciones a nivel global.

*1. Samara Paulin, Régis Frénais, Emmanuel Thomas Email author and Paul M. Laboratory assessment of the anti-feeding effect for up to 12 months of a slow release deltamethrin collar (Scalibor®) against the sand fly Phlebotomus
perniciosus in dogs. Baldwin. Parasites & Vectors 2018 11:529.
*2. SCALIBOR COLLAR. COMPOSICIÓN: Sustancia activa: Deltametrina 40 mg/g. INDICACIONES Y ESPECIES DE DESTINO: Perros. Scalibor collar demuestra efecto repelente (antialimentación) durante 12 meses para flebotomos (Phlebotomus
perniciosus) y efecto repelente durante 6 meses para mosquitos culícidos del complejo Culex pipiens. Scalibor collar previene de infestaciones por garrapatas durante 6 meses e infestaciones por pulgas durante 4 meses. Se ha demostrado el
efecto repelente de Scalibor frente a Phlebotomus perniciosus, vector de transmisión de Leishmania infantum. Por lo tanto, Scalibor se puede considerar como parte de un programa para la prevención de la infección por Leishmania
infantum. CONTRAINDICACIONES: No usar en casos de hipersensibilidad a la sustancia activa o a algún excipiente. No utilizar el collar en animales con lesiones cutáneas extensas. No usar en animales menores de 7 semanas de edad. No
usar en gatos. PRECAUCIONES: El collar ha demostrado eficacia repelente (antialimentación) durante 12 meses para flebotomos (Phlebotomus perniciosus). Sin embargo, no se puede excluir la trasmisión de Leishmania infantum. El contacto
ocasional con el agua no reduce la eficacia del collar durante los 6 primeros meses. No obstante, desde los 6 hasta los 12 meses, la eficacia en contacto con el agua no ha sido demostrada. Tampoco se ha evaluado el efecto de los baños con
champú en la duración de la eficacia. Precauciones especiales para su uso en animales: El collar empieza a ser efectivo una semana después de su colocación en el perro. Precauciones específicas que debe tomar la persona que administre el
medicamento veterinario a los animales: Se han notificado casos de reacciones de hipersensibilidad en personas que han estado en contacto o alrededor del collar, fundamentalmente de carácter local (tales como eritema, inflamación,
urticaria, prurito, dermatitis de contacto y/o erupción localizada) y en alguna ocasión de carácter sistémico (tales como taquicardia, edema laríngeo, erupción eritematosa, dificultad respiratoria y/o sensación de hormigueo en garganta, boca
y/o rostro). Seguir estas indicaciones: lavarse las manos con jabón y agua fría tras manipular el collar; mantener fuera del alcance de los niños; no permitir que los niños jueguen con el collar o lo chupen; mantener lejos de bebidas, alimentos
y piensos; mantener el envoltorio bien cerrado hasta el momento del empleo. Aunque el contacto ocasional con el agua no reduce la eficacia del collar, este debe retirarse siempre antes de que el perro nade o se bañe ya que la sustancia
activa es peligrosa para peces y otros organismos acuáticos. Debe evitarse que los perros naden o se bañen durante los 5 primeros días de llevar puesto el collar. No se han observado efectos secundarios en perras gestantes que llevaron el
collar durante la gestación y el período de lactación, ni en cachorros de madres tratadas hasta el destete. Este medicamento veterinario no requiere condiciones especiales de conservación. La deltametrina es tóxica para los peces, otros
organismos acuáticos y las abejas. Después de usar, el collar no debe tirarse en el medio ambiente ni en el agua. Uso veterinario – medicamento no sujeto a prescripción veterinaria. Instrucciones completas en el prospecto. Mantener fuera
de la vista y el alcance de los niños. Reg. Nº: 1326 ESP Merck Sharp & Dohme Animal Health, S.L. Ficha técnica actualizada a 20 de diciembre de 2018.