CACHORROS

CUÁNDO PREMIAR A TU PERRO

Todas las familias de perros tienen la misma duda a la hora de
educar a su perro ¿debo premiar a mi perro siempre que haga
algo bien? El refuerzo positivo está bien, pero nuestro can
necesita límites para que sepa que es lo que puede o no puede
hacer. En este artículo os hablamos sobre cuándo debes premiar a tu perro y cómo debes hacerlo.

La educación del perro
desde que es cachorro

Los cachorros deben estar hasta el destete con sus madres, ya
que éstas son las que les enseñan y educan en el lenguaje que
mejor entienden, el canino. Con sus madres aprenden a inhibir la mordida, las diferencias jerárquicas y la socialización. Una vez se encuentra en casa, y ya alejado de su progenitora, tú eres su guía. ¿Tienes dudas entre las diferentes opciones que existen para educar a tu cachorro? Vamos a aprender los conceptos básicos que te ayudarán a ello.

Premios en su proceso de educación

Cada vez está más extendida la idea de que las reprimendas ante conductas que no queremos que se repitan no funcionan, ya que pueden provocar aversión o rechazo en el perro.
Se pueden utilizar algunas que no tienen por qué suponer ningún rechazo como por ejemplo aplicar más tensión en la correa o detener el juego si nos muerde.
Este tipo de acciones se deben repetir cada vez que el perro haga algo que queramos corregir. También tu actitud debe ser firme para asegurarte que entiende tu corrección.

¿Cuándo no debemos aplicar una corrección?

No debemos intentar corregir una conducta cuando el perro no
entiende lo que queremos corregir, cuando ha pasado tiempo
desde “que hizo algo mal” o cuando hay otras personas en la
familia que no están cumpliendo con las normas, por ejemplo,
subirse al sofá, no servirá de nada nuestro esfuerzo si hay otras personas en la casa que le permiten hacerlo. Un truco para no saltarse las normas es enseñar a subir al sofá al perro con palabras como “arriba” o “sofá”, de esta manera necesitará la orden o permiso para subir.

Prueba el refuerzo positivo

En el adiestramiento en positivo no vamos a corregir, tendremos que ignorar los comportamientos que no deseamos que se repitan, reforzando con nuestra atención y premios (normalmente comida o juguetes) el buen comportamiento de nuestro perro.
Para apoyar este tipo de educación canina se usa el M.A.R., una señal que informa al perro de que no será recompensado por su mala conducta, y que va a sustituir al “no” firme de las
correcciones que hemos visto anteriormente. Si existen otros
estímulos más allá de nosotros que provocan ese comportamiento, retirar la atención no siempre servirá.

¿Qué tipo de premios puedo utilizar?

Las golosinas blandas y pequeñas aptas para perros son las que más se utilizan, y puedes encontrar gran variedad de ellas en el mercado. Lo más importante es consultar siempre a tu veterinario de confianza para que te oriente, ya que darle premios en exceso o de forma no adecuada puede llevar a otros problemas como la obesidad. Además, también te orientará sobre la alternativa sana que puedes usar como trozos de manzana o plátano.


Recuerda siempre optar por las especialidades adaptadas a la
edad de tu perro o a las características individuales de este. No se debe abusar de los premios, recompénsalo siempre en el
momento justo, no siempre con comida, controla las cantidades y ve alternando entre golosinas, atención, halagos o caricias.